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Guía de bodas

Ropa infantil para bodas: guía de color y corte

Al elegir la ropa de una niña para una boda hay que acertar con dos cosas a la vez: que quede bien en las fotos y que la niña esté cómoda toda la noche. El color, el corte, el largo de la falda y el calzado están relacionados entre sí; si cambia uno, el otro se resiente. En esta guía hemos ido repasando los temas que más se preguntan. Como cada boda tiene su propio formato y sus expectativas familiares, aquí encontrará sugerencias y no reglas fijas.

La cuestión del blanco y la elección del color

Es una idea muy extendida que en una boda el blanco pertenece a la novia. En las niñas pequeñas el blanco o el crudo no suelen suponer un problema e incluso en algunas bodas se eligen a petición de la novia. Aun así, si la niña va a estar al lado de la novia y se van a hacer fotos juntas, lo más cómodo suele ser que el tono no se parezca demasiado al del vestido de novia.

El blanco roto, el crudo, el rosa empolvado, el color piel y el champán dan el aire del blanco sin competir con el vestido de novia. Si en la boda hay colores fijados para las damas de honor, elegir el vestido de la niña dentro de esa paleta mantiene la unidad en las fotos. Si tiene dudas, preguntar a la propia novia es la forma más rápida de evitar comentarios después.

  • Evite el mismo tono de blanco que el vestido de novia
  • El blanco roto, el crudo, el rosa empolvado, el champán y el color piel son tonos seguros
  • Si hay una paleta de damas de honor, elija un tono de esa misma gama
  • Antes de decidir, haga a la novia una pregunta breve

El corte y el largo de la falda

Lo que marca el corte es la edad de la niña y cuánto se va a mover en la boda. En las más pequeñas, las faldas por debajo de la rodilla o hasta el tobillo resultan mucho más prácticas que los modelos con cola larga: se reduce el riesgo de tropezar en las escaleras y entre la gente. En las mayores, si se prefiere el largo hasta los pies, el bajo debe ajustarse con los zapatos puestos.

El corte en A y las faldas con algo de vuelo sientan bien a casi todos los cuerpos y no dificultan sentarse y levantarse. Marcar la cintura con un fajín suave o con una costura, en lugar de con un corsé rígido, hace el vestido mucho más llevadero durante toda la noche. Cuando el vestido se cose a medida, el largo, la sisa y la altura del talle se ajustan a la niña, así que la mayoría de estos problemas quedan resueltos desde el principio.

Si quiere vuelo, conseguirlo con una capa interior en vez de con un tul rígido mantiene suave la superficie que toca la piel. Un buen forro dentro de la falda de tul es uno de esos detalles que se notan en una noche larga.

  • En las más pequeñas, el largo por debajo de la rodilla o hasta el tobillo es más práctico
  • El corte en A y las faldas con algo de vuelo no dificultan sentarse y levantarse
  • Marcar la cintura con un fajín suave en vez de un corsé rígido resulta más cómodo
  • Mida el largo de la falda con los zapatos puestos

¿De día o de noche, en salón o al aire libre?

En las bodas de día y al aire libre ganan los tonos claros y las telas más ligeras. Bajo el sol, las telas oscuras y gruesas hacen sudar a la niña enseguida. En las bodas en el campo el suelo es de hierba o de tierra, así que el bajo de las faldas largas se ensucia; dejar el largo un poco más corto es una solución práctica.

En las bodas de noche y en salón cerrado hay menos luz, así que lucen mejor las telas con textura y las opciones con cuerpo, como el satén y el terciopelo. Eso sí, no hay que olvidar que los salones cerrados suelen estar más calurosos de lo previsto: un modelo con muchas capas puede dar problemas a media noche. En los salones con aire acondicionado, un bolero o un chal viene bien junto a los modelos de manga fina.

  • De día y al aire libre: tonos claros, tela ligera y un bajo más corto
  • De noche y en salón: tela con textura, pero pocas capas
  • En una boda en el campo el tacón fino se hunde; opte por suela plana
  • Para un salón con aire acondicionado, lleve encima un bolero o un chal

Baile, juego y libertad de movimiento

En una boda lo más probable es que la niña corra, baile y se siente en el suelo. Por eso hay que valorar la ropa no solo de pie, sino también en movimiento. Con un vestido de sisa estrecha la niña no puede levantar los brazos, y esa es la primera queja que aparece cuando empieza a jugar.

En la prueba, hacerla sentarse, levantar los brazos y dar unos pasos revela de antemano casi todos los problemas. Medir el largo con los zapatos puestos evita tropiezos en las escaleras y en la pista de baile. Y separar con un forro la parte del tul rígido que roza la parte de atrás de las piernas da una comodidad que se agradece según avanza la noche.

  • La sisa y el ancho de hombros no deben limitar el movimiento
  • En la prueba, hágala sentarse y caminar
  • Con los zapatos puestos, el bajo debe quedar despegado del suelo
  • Pida un forro suave dentro de la falda de tul

Calzado y complementos

El calzado es una de las cosas que más problemas da la noche de la boda. En lugar de tacón alto, conviene elegir tacón bajo o bailarinas, siempre con suela antideslizante. Si los zapatos nuevos se estrenan la mañana de la boda, es muy probable que rocen; ponérselos en casa unos días antes lo reduce. Llevar unas bailarinas de repuesto en el bolso también hace más llevadero el resto de la noche.

En los complementos, pocos y ligeros funcionan mejor. Una corona pesada y un recogido tirante pueden acabar en dolor de cabeza al cabo de unas horas; un pasador ligero o una diadema se llevan mucho más tiempo. Como prenda de abrigo, un bolero o un chal a juego con el vestido sirve tanto en un salón con aire acondicionado como a la salida de la boda.

  • Zapatos de tacón bajo y suela antideslizante
  • Póngale los zapatos en casa unos días antes de la boda
  • Lleve unas bailarinas de repuesto y unos calcetines finos de recambio
  • Un pasador ligero o una diadema en lugar de una corona pesada
Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan

¿Puede una niña ir de blanco a una boda?

En la mayoría de las bodas el blanco no supone un problema en las niñas pequeñas, pero eso depende de la novia y de la familia. En lugar del mismo blanco que el vestido de novia, tonos cercanos como el blanco roto, el crudo, el rosa empolvado o el champán son una elección más cómoda. Lo más seguro es preguntar a la novia antes de cerrar el vestido.

¿Qué corte es más adecuado para una boda en el campo?

Como el suelo es de hierba o de tierra, resultan más prácticos los largos que no arrastran. En la tela conviene optar por opciones más ligeras y, en el calzado, por modelos planos o de tacón bajo con suela antideslizante en vez de tacón fino. En las bodas de día, los tonos claros van mejor tanto al sol como en las fotos.

Ya tenemos fecha de boda, ¿cuándo deberíamos escribir?

Cada vestido se cose después del pedido según las medidas de la niña, así que hay que contar con el tiempo de preparación. Los plazos y los detalles del envío y la recogida en el taller los explicamos en la página Entrega y envíos. Escribir en cuanto tenga la fecha deja margen para hablar con calma del modelo y del color.

¿Cómo decidimos la talla?

Los modelos se cosen en las tallas de 3-4, 5-6, 7-8, 9-10 y 11-12 años. Una vez elegido el rango de talla, confirmamos juntos las medidas por WhatsApp; cómo tomarlas en casa lo explicamos paso a paso en la página Guía de medidas.

Elijamos juntos el modelo adecuado para la boda

Escríbanos por WhatsApp la fecha de la boda, si es en salón o al aire libre y la edad de la niña; decidimos juntos el color y el corte y concretamos las medidas. Puede localizarnos en el 0535 402 16 63 de lunes a viernes, de 10:00 a 19:00.

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